César Moreno (Witnet Foundation) visita el “Ágora”: “Sin oráculos, los smart contracts solo son juguetes”

 

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 El invitado, de blanco y en el centro, junto a miembros del Comité de Dirección, consejeros y profesionales de FIFED.

El invitado, de blanco y en el centro, junto a miembros del Comité de Dirección, consejeros y profesionales de FIFED.

 

 

El pasado 31 de octubre, en una nueva entrega de nuestro ya conocido y reconocido “Ágora FIFED”, recibimos la visita de César Moreno, Head of Business Development en Stampery y Operations Manager de Witnet Foundation.

Sobre la situación actual de la digitalización de las empresas, el ingeniero reconoció que, aunque hay proyectos muy ambiciosos en marcha, por el momento, “estamos en pañales”, todo son pilotos y pruebas de concepto, y señaló que probablemente de cada mil personas que hablan de la potencialidad de la tecnología y la automatización de los procesos, solo una es desarrolladora. “Es necesario enfocarse en construir los cimientos antes de prototipos sobre tecnologías que aún no existen”, afinó.

Según el propio invitado, Witnet es actualmente uno de los tres proyectos de oráculos más avanzados del mundo, junto con Chainlink y Oraclize, por lo que este experto en smart contracts vino a presentarnos la organización y a hablarnos del papel de los oráculos en el ecosistema blockchain: “Sin oráculos, los smart contracts son solo son juguetes.”

Los oráculos hacen posible que un smart contract pueda usar un dato que se encuentra fuera de la propia blockchain. Estos cuentan con “mensajeros”, los nodos, los cuales buscan y proporcionan a los smart contracts cualquier dato que se encuentre en internet (un resultado deportivo, el tiempo meteorológico, el cumplimiento de una condición, el precio de una acción…) a cambio de una comisión. Para evitar que la información provenga de una única fuente o mensajero, y así minimizar el riesgo de manipulación del dato, el protocolo permite elegir distintas fuentes y numerosos “mensajeros” para llevar, de una forma fiable, el dato al smart contract.

Witnet, que en enero de 2019 lanzará su testnet y, justo un año después, la mainnet, trabaja con blockchains públicas: “Cualquiera puede ser un nodo Witnet y ganar WITs”, apuntó César Moreno, quien no concibe blockchain fuera de estos parámetros, redes P2P (peer to peer) inmutables e incensurables. “Todo lo que no sea una blockchain pública es una perversión de lo originalmente ideado”, señaló. “Esta plataforma está diseñada con software libre, para que cualquier persona pueda usarla o incluso modificarla sin permiso”.

En cuanto a los orígenes, el jefe de operaciones reveló con total sencillez que consiguieron levantar una inversión de ocho millones de euros (de varios fondos de inversión: “Ellos necesitan que existamos”), “aunque podríamos haber obtenido más dinero, pero no lo hicimos porque no lo necesitamos”.

Y para terminar, sentenció: “Nosotros creemos en la herramienta; lo que pase en el futuro y los usos que se le puedan dar, los desconocemos. Cuando termine el desarrollo, se podrá descargar y replicar y entonces su futuro estará en manos de una comunidad voluntaria de desarrolladores, como pasa en Bitcoin”.